Esta entrevista encierra todas las claves del asesinato de José Couso durante la invasión de Irak. Su propio hermano explica todos los indicios que demuestran, sin dejar duda alguna, que la muerte de Couso fue un crimen de guerra

Para mostrar tu apoyo o buscar más información acude a www.josecouso.info

ENTREVISTA A JAVIER COUSO por la revista EL GRAN PODER

El 8 de Abril de 2003, el ejército norteamericano tomaba Bagdad. Mediáticamente, el final de la invasión de Iraq. Al día siguiente la bandera americana colgaría de la estatua de Hussein.

Durante la mañana de aquel Martes de hace más de tres años, en una hora y media el ejército norteamericano atacaba tres sedes en las que se alojaba el periodismo independiente en Bagdad: Al Jazeera, Abu Dhabi y Hotel Palestina.

En total, tres periodistas asesinados. Entre ellos José Couso, cámara de Telecinco que junto a Jon Sistiaga informaba para esta cadena de lo que pasaba en Bagdad. En el hotel Palestina, junto a los periodistas españoles, se alojaban los sudamericanos y los de una buena parte de los países Occidentales.

Según la versión estadounidense, Couso y el ucraniano Taras Protsyuk, asesinados por el cañonazo que el tanque americano lanzó a su habitación del Hotel, no serían otra cosa que un daño de esos llamados colaterales. Su disparo habría ido destinado a un enemigo que supuestamente, desde la azotea de aquel Hotel apuntaba al carro americano. Nunca nadie vio nada en el Hotel Palestina.

Jon Sistiaga, en una crónica hecha al volver a España con el cuerpo de José Couso dijo algo así como: Efectivamente, el tanque disparó a un enemigo que había en el Hotel, éste era José, con su cámara que le enseñaba al mundo lo que Estados Unidos estaba haciendo en aquel país.
Desde aquel momento hasta hoy, su familia, sus amigos y muchos ciudadanos piden que aquel hecho sea investigado y aquella muerte tratada por la justicia como lo que fue, un asesinato.

El día 18 de Septiembre, charlamos con Javier, hermano de José Couso.

Además, en un momento delicado por ciertos motivos. Se portó con nosotros…

EGP: Dice Saramago que resistir sin esperanza es la máxima dignidad del ser humano. ¿Vosotros seguís luchando a día de hoy porque tenéis esperanza o porque tenéis dignidad?

Javier Couso: Pues yo creo que es una combinación de las dos cosas, la dignidad siempre es lo que nos queda, sobre todo a las familias de las personas asesinadas y que ven que la justicia se les escapa. Pues lo único que podemos oponer nosotros es la dignidad, pero esperanza siempre tenemos que tener porque es la única manera de tener fuerzas pues para poder cambiar las cosas. Yo que sé… me imagino que desde las personas negras que luchaban contra el racismo, el apartheid… que parecía que no tenían esperanza o los judíos del ghetto de Varsovia cuando combatían con los nazis… pero yo creo que sí que tenían fe en que iban a cambiar las cosas por medio de la lucha. Nosotros queremos tener esa misma esperanza que ellos o que las madres de la Plaza de Mayo o que cualquiera de los que estamos luchando con dignidad.

EGP: Cuando tu hermano se fue a Iraq. ¿Por qué lo hizo? ¿Qué punto de vista tenía de todo aquello?

Javier Couso: Él se fue porque pensaba que tenía que ir, era su trabajo, y además, él no se consideraba un corresponsal de guerra sino un periodista al que una veces le toca cubrir un reportaje gráfico, que unas veces le toca cubrir un partido de fútbol, y otras veces pues le tocaba cubrir una guerra o cualquier otra cosa. Son situaciones de la realidad, y era su deber cubrirla. Además que él estaba implicado… él en sintonía con su pueblo estaba absolutamente en contra de esta guerra… él ya había estado en Iraq un par de veces y se quedó muy sorprendido con la gente iraquí, con la gente de abajo, no con los gobernantes sino con la gente
iraquí que era muy buena gente.
Mi hermano, como la mayoría de los cámaras llevaba una pegatina
de “No a la guerra” o sea que imagínate .Y luego, cuando hubo presiones tanto del gobierno español como de las empresas periodísticas para que los corresponsales españoles se fueran de Iraq, fue uno de los que dijo que se tenían que quedar, decía a los compañeros, “nosotros tenemos que quedarnos aquí porque los americanos van a arrasar y nosotros tenemos que ser testigos”, con lo cual, yo creo que estos datos evidencian un poco la medida de lo que pensaba mi hermano y de cómo quería realizar su trabajo. Pues un poco objetivamente, pero no objetivamente como se entiende muchas veces, sino del lado de los civiles, porque yo a veces hablaba con él de la objetividad, que yo creo que en prensa no existe y él prefería irse del lado de los que sufren.

EGP
: Mucha gente sabe de vuestra lucha y sabe que tu hermano fue asesinado por el ejército americano durante la invasión de Iraq, pero no todo el mundo conoce qué actuaciones lleváis a cabo y qué tipo de reparación exigís…

Javier Couso: Pues nosotros llevamos una lucha que dentro de unos meses cumplirá cuatro años. Entonces, nuestras reivindicaciones siguen siendo las mismas, es algo que en teoría debería parecer fácil, sobre todo en dos naciones y dos estados soberanos, entre ellos Estados Unidos que además se declara como adalid de la justicia y de la libertad y lo único que estamos pidiendo es que haya una investigación independiente en sede judicial y que se determine qué es lo que pasó aquel 8 de Abril. Pedimos que esas tres personas que se sospecha que asesinaron a mi hermano, además ellos mismos lo dijeron, que dispararon contra mi hermano, pues que den explicaciones. En el sistema de la justicia además hay un acuerdo bilateral entre Estados Unidos y España de asistencia mutua en materia penal y judicial, entonces pues nada, que respondan antes la justicia, porque yo decía cuando mataron a mi hermano, que ahora veríamos si vivimos bajo la ley del imperio o bajo el imperio de la ley, que es lo que dicen nuestros gobernantes. Entonces, eso es lo que estamos reclamando sobre todo, que haya justicia, ni siquiera que se les juzgue de antemano sino que tengan las garantías para defenderse que mi hermano no tuvo, que no le dieron a él, o sea , incluso somos generosos.

EGP: Desde el primer momento dejasteis claro que no ibais a aceptar las explicaciones oficiales que os daban sobre lo ocurrido. Tres años después y con perspectiva, ¿por qué crees que dispararon al Hotel Palestina?

Javier Couso: Yo siempre lo vengo recordando porque es que, no sólo dispararon contra el hotel, fue una operación que la tercera división de infantería acorazada del ejército de los Estados Unidos desarrolló en el espacio de casi una hora y media contra los tres centros de prensa independientes que había en Bagdad. O sea, que primero fue la televisión de Al jazeera, después la de Abu Dhabi, y posteriormente el Hotel Palestina. Nosotros lo que vemos es una intencionalidad clara de amedrentar a la prensa o de acabar con las señales en directo que se estaban emitiendo. Para nosotros fue un proyecto que además ha terminado a día de hoy con el asesinato de casi ciento cincuenta periodistas, ciento nueve de ellos iraquíes y los demás árabes o de otras naciones, incluyendo europeas como la de mi propio hermano. Y de lo que se ha tratado pues es de que frente al modelo que ellos querían, que era el de la prensa empotrada, la prensa que iba con los propios militares, dar un aviso claro a la prensa independiente. Ésa es nuestra convicción después de analizar en profundidad todo lo que rodeó el ataque de las sedes informativas con el resultado de tres periodistas asesinados.

EGP: El Gobierno español, tras la muerte de Julio Anguita y de tu hermano, José Couso, recomendó mediante el Ministro de Defensa, Federico Trillo, que los informadores salieran de Bagdad. Eso fue una aceptación por parte de nuestro Gobierno de que los periodistas eran objetivo militar.

Javier Couso: Efectivamente. Eso fue para mí una claudicación absoluta. Fue sobretodo olvidar lo que es la soberanía nacional y sobre todo que entre dos naciones que, como decía el gobierno anterior, eran amigas y nosotros éramos socios privilegiados, no habría habido ningún problema en exigirle primero, que hubiera respetado a sus propios nacionales, y en segundo lugar, haber realizado una defensa, como recogen nuestras leyes, de la libertad de información y la libertad de prensa. Y eso en ningún momento lo hizo el Gobierno anterior, pero tampoco éste.

EGP: Sí, a eso iba ahora. El Gobierno anterior no pidió explicaciones, a lo partido ilegalizado no condenó el asesinato, e incluso dejó caer que vuestro comportamiento estaba siendo algo así como antipatriótico. Ahora el Gobierno es otro. Parece que os prestó más atención en su momento y os trató con respeto. Pero da la sensación que una vez hecha la foto, os volvéis a quedar solos.

Javier Couso: Sí, yo no sé… el nuevo Gobierno, no sé si obligado por la circunstancia, la presión de este país en contra de esa guerra, pues sí, nos trató de otra manera al principio, y sobre todo pues conseguimos una serie de reivindicaciones que le habíamos exigido al anterior Gobierno, como era la condena expresa, de hecho lo condenó un Ministro, creo que el Ministro Caldera, que condenó el ataque al Hotel Palestina. También se hizo una reparación testimonial con la concesión de una medalla al trabajo, reconociendo el trabajo que había realizado mi hermano, que fue extensivo a todos los periodistas muertos en conflicto. Además, llevaba aparejada una compensación económica al nivel de víctima del terrorismo…

Pero lo que sí nos falló fue que exigiera con más firmeza a Estados Unidos explicaciones, que no lo hizo… en ningún momento lo hizo, y si lo hizo fue por lo bajini, a nivel de Embajada y de Ministerio de Asuntos Exteriores y se conformó con las explicaciones que recibieron, que no eran ningunas, si no, remitirse a un pseudos informe sin ninguna garantía que hicieron a instancias del Gobierno Ucraniano. Y luego sobre todo, lo que denunciamos, es que este Gobierno, como el anterior, no ha dejado trabajar a la Justicia , que era en lo que confiábamos. Todos los jueces instructores, que ha habido cuatro, han visto indicios de crimen de guerra, y de hecho en toda la instrucción han desarrollado una serie de actuaciones encaminadas a investigar lo que había pasado. Este Gobierno nos mostraba apoyo, pero era un apoyo muy testimonial…pero cuando hemos tocado en hueso….¿qué quiero decir con esto?, pues que cuando el último juez instructor que hemos tenido se encuentra con la nula colaboración de Estados Unidos, se ve en la obligación, para llevar adelante su instrucción, de declarar en búsqueda y captura a los presuntos asesinos de mi hermano con una orden a la Interpol. Entonces ahí ya las cosas cambian. Pasamos de un no-apoyo a una oposición frontal. De hecho, nosotros detectamos una visita en secreto del Fiscal General del Estado, Conde Pumpido, nombrado por este Gobierno a Estados Unidos, a reunirse con altos cargos de la Administración de Justicia estadounidense y entonces, a partir de ahí se le da la orden a la Fiscalía de la Audiencia Nacional , curiosamente entonces, Fungairiño, es decir, el PSOE usaba a Fungairiño antes de cesarlo, y se recurre la admisión a trámite de la querella y la orden de búsqueda y captura. Además, tuvimos una reunión con el Fiscal General del Estado y nos dio largas…

EGP: ¿No os dio ninguna explicación?

Javier Couso: Sí… que tres magistrados de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional , pues que había hecho una absoluta… no sé cómo lo decía… cabriola o malabar para eximir a estos militares. Para nosotros pasa ya de la razón judicial y se llega ya a la razón política. Los Gobiernos españoles, sean del partido que sean, por lo menos por lo que han demostrado, tanto el Partido Popular, o la UCD o el Partido Socialista, es que hay algo que se llama, y que ellos mismo lo dicen, vínculo Atlántico. Y claro, Europa, y dentro de Europa España, está sometida a los intereses geoestratégicos de Estados Unidos y cualquier actuación, sea judicial, sea del ámbito de derechos humanos que ponga en peligro esta sumisión, o como lo llaman ellos, colaboración, pues está condenada al fracaso. Con lo cual, nos encontramos con una absoluta impunidad de los militares de los Estados Unidos para asesinar, matar y hacer lo que le dé la gana.

EGP: ¿La gente de la calle os alivia de las zancadillas de las instituciones?

Javier Couso: Sí, es lo único que nos lo compensa. Nos lo compensa porque la batalla moral la hemos ganado, y la hemos ganado yo creo que a nivel mundial, porque por desgracia para nosotros, pero también con orgullo, podemos decir que mi hermano se ha convertido en un símbolo de la libertad de expresión. La calle, excepto los fanatizados que no ven ningún pecado nunca en las actuaciones de esta gente, pues ve claro que ha sido un asesinato y además, fueron millones de personas los que lo vieron. Mi hermano grabó su propia muerte. Eso es lo único que nos hace seguir… que la batalla moral la hemos ganado por goleada. A mi hermano no se le puede devolver la vida, pero él está ahí para recordarles continuamente que no respetan los derechos humanos, no respetan los valores que dicen estar defendiendo.

EGP: Creo que fue Jon Sistiaga, que estaba allí con tu hermano cuando murió, quien dijo que era verdad lo que decía el ejército americano, que era verdad que había un enemigo apuntando desde el Hotel Palestina, y que el enemigo era José Couso, que con su cámara enseñaba lo que allí estaban haciendo.

Javier Couso: Claro, es que es realmente lo que querían, tapar las visiones. Resulta que allí había decenas de periodistas, incluso el día anterior se habían saludado con los estadounidenses, es decir, que sabían perfectamente que estaban allí. Pero en un momento dado se convirtieron en un objetivo militar y testigos incómodos. No es la primera vez que lo hacían, sólo hay que leer a una prestigiosa periodista como es Maruja Torres, cuando cuenta cómo le asesinaron a su cámara en Panamá cuando fotografió algo que no debería haber fotografiado. Le pegaron un tiro y le velaron el carrete.

EGP: Y no pasa nada…

Javier Couso: Y no pasa nada… y gobernaba el PSOE.

EGP: ¿Cuál es la relación que mantiene a día de hoy tu familia con Iraq?

Javier Couso: Pues mucha. Es mucha, porque desde que nos enteramos cómo lo habían intentado salvar, hemos tenido una relación directa con los médicos que lo trataron… y a raíz de visitas que yo he hecho a Iraq, que he hecho dos, una cuando se cumplió el primer año y otra en Abril de 2005, pues tenemos una colaboración directa a través de campañas de solidaridad con Iraq, y sobre todo por la campaña estatal contra la ocupación y por la soberanía de Iraq, un proyecto que es el de emergencia sanitaria con la ciudad de Faluya, pero que es sobre todo con varios hospitales públicos de Iraq que se niegan a ser privatizados por el nuevo gobierno colaboracionista y que están dando un servicio público y gratuito y que han sido atacados reiteradas veces por los militares estadounidenses. Entonces, a ese nivel nosotros seguimos colaborando, y apoyando la resistencia civil, pero también la resistencia militar, que no es terrorismo, que también existe en Iraq, hablamos de la resistencia como lo fue la nuestra con los franceses. En ese sentido estamos vinculados a Iraq, y exigiendo con su pueblo que se retiren inmediatamente las tropas de ocupación.

Además, nos parece etnocentrista o incluso racista pensar que “mejor se quedan ahí las tropas para evitar una guerra civil, mejor los matamos nosotros”. Amigos iraquíes nos decían “que se vayan, porque aunque tengamos una guerra civil, vamos a morir menos iraquíes de los que estamos muriendo ahora”. Yo estoy en contra del proyecto que han llevado allí, porque independientemente del régimen de Sadam, había un Estado y una sociedad iraquí anteriores a Sadam Hussein, una sociedad que era laica, que tenía el código de familia con la protección a la mujer más avanzado de todo Oriente Medio, un Estado en el que vivían setenta confesiones diferentes sin problemas graves, y mira lo que hay ahora. Un retroceso absoluto de la mujer, la parte del Sur está controlada por Irán, con lo que trae todo un régimen islámico, la parte del norte es un intento de Estado étnico kurdo, la parte del centro, como no hay petróleo, la tienen un poco abandonada… o sea, el proyecto que ha llevado Estados Unidos a Iraq es demencial… y a toda la zona. Y nosotros, como personas avanzadas tenemos que estar con los países árabes en contra de esta agresión, que lo que hace es regresar. Como dice un catedrático arabista que conocemos, que es Montávez, hay un proyecto que consiste en cambiar mundo árabe por mundo islámico. Y dentro del mundo árabe caben los laicos… hay grandes pensadores árabes laicos, los hay religiosos… pero dentro del mundo islámico no cabe esa diversidad.

EGP: Habéis publicado un libro que se llama… “Couso, la mirada incómoda”.

Javier Couso: Si, José Couso, la mirada incómoda.

EGP: ¿Me puedes contar un poco de qué va y dónde puede encontrarlo la gente?

Javier Couso: Si, mira… el libro es un compendio, tanto de los compañeros que estuvieron con él como de intelectuales, artistas, que han aportado su granito de arena… desde José Luís Sampedro, Eduardo Galeano, Montserrat Domingo, Javier Sádaba… bueno, muchos autores, cerca de cuarenta… y lo que hacen es narrar las impresiones, luego también algunos informes jurídicos, también imágenes de la lucha que llevamos el primer año… y sobre todo la finalidad es documentar, que la gente se entere y recaudar dinero, porque todas las actividades que hacemos, los viajes que hacemos, la carrera judicial, que recordemos que ahora está en el Supremo, estamos esperando a ver qué dice el Supremo, aunque ya nos lo esperamos, pero bueno… y bueno, todo esto acarrea una serie de gastos que nosotros queremos mantener con independencia, es decir, no queremos depender de ningún partido político ni de ningún grupo de poder porque no nos van a quitar la independencia de seguir trabajando como familia. Entonces, este libro se puede encontrar en algunas librerías, o si, no por medio de la página web, que es www.josecouso.info , y ahí, en el correo electrónico lo podéis solicitar.

EGP: ¿Y las convocatorias? Creo que os seguís reuniendo una vez al mes, ¿es así?

Javier Couso: Sí. Todos los días 8 de cada mes nos seguimos reuniendo delante de la embajada de los Estados Unidos. Son concentraciones pacíficas y silenciosas de una hora… pequeñitas, al estilo de las Madres de la Plaza de Mayo, algo que se perpetúa en el tiempo y que no pretende buscar mucha gente, porque las importantes, las grandes son las que hacemos cuando se cumple el año, en las que a veces invitamos a gente… el año pasado vino Manu Chao, han venido iraquíes… este año por ejemplo, trajimos a una mujer iraquí cristiana, que en un checkpoint, un punto de control estadounidense fue asesinada toda su familia, sólo se salvó ella. Eso sirve para romper un poco el estereotipo de que en Iraq sólo hay personas musulmanas… O sea, vamos intentando mezclar nuestras reivindicaciones con las reivindicaciones del pueblo, porque mi hermano nació en Ferrol pero murió en Bagdad… entonces tenemos una ligazón… Y vamos a seguir, vamos a dar conciertos, vamos a organizar charlas por el Estado… yo creo que en la página la gente… como ahora Internet es universal y todos nos podemos acercar… pues ahí estamos.

EGP: Hay una frase que define muy bien muchas cosas… “Vencerán, pero no convencerán”. Eso tu familia ha conseguido dejarlo claro y no era fácil. Aunque vuestra exigencia de que haya justicia para con tu hermano no se haya cumplido e incluso en el caso de que nunca se cumpliese, mucha gente cree que lo que estáis haciendo ya es en sí una victoria…

Javier Couso: Claro que sí. Muchas gracias. Me alegro de que lo vea así mucha gente porque realmente es como lo vemos nosotros… porque hay mucha gente que nos mira con pena y nos dice “no habéis conseguido nada…” , ¿cómo que no hemos conseguido nada?, hemos defendido nuestra dignidad y ojalá que todas las familias y los amigos de asesinados actuaran como nosotros, porque yo creo que entonces lo iban a tener más difícil.

EGP: Javier, muchas gracias, de verdad. Y que sigáis teniendo fuerza…

Javier Couso: Gracias a vosotros.